Del árbol a la taza
Una vez las enormes flores blancas del cafeto se han secado y caído, el fruto comienza un largo y lento crecimiento, que puede llegar a alcanzar los 2 años para que esté suficientemente maduro. Es entonces cuando el fruto –la cereza- está rojo y se procede a su cuidadosa recolección, casi fruto a fruto.
Tras su recolección, hay dos métodos para el tratamiento del café:
- Húmedo: Las cerezas se pasan por máquinas especiales que, rasgando la pulpa, separan los granos. Todo el proceso se lleva a cabo en el agua y luego se secan en superficies de cemento.
- Seco: Siguiendo el proceso utilizado normalmente para obtener frutos secos, las cerezas se extienden sobre el suelo y se van removiendo con frecuencia, para que se puedan secar por dentro.
- La aventura del café continúa con el tueste. En su estado natural, los granos de café son de un color gris verdoso, de ahí que se le aplique el nombre de café verde. Pero su color marrón, su aroma y su sabor son resultado de dicha operación. Tostar el café es indispensable. Dependiendo del equipamiento y del sabor final del café que se desee conseguir, el café verde se tuesta entre 180°C y 240°C de 3 a 12 minutos.
- En este punto, sí que el café está a punto para moler y ser preparado.